Tras unas imágenes de Esther fardando de su paso por la tele jamaicana, doy fin a la película con otra parte desternillante, digno desenlace de este auténtico Festival del Humor que nos lleva catorce entradas sin contar las referencias de audio y el epílogo de mañana.
Esther nos habla de la casa que se hicieron para huir de Kingston Bob y ella en la playa Campbell de Little Bay, que ahora está reconstruyendo. Y de su creativa y tranquila vida con él.
Alterno el órden y voy al final, que según Esther se produce cuando se entera por su madre de que Bob es un hombre casado (no sabía que Rita era su mujer y que tenía hijos). Esto choca mucho con lo que cuenta Rita, y nadie niega, de que ella y Esther discutieron en Island House por el desprecio que esther le mostraba, llegandole a decir algo así como “deja de parir hijos, Bob tiene una carrera”.
El caso es que eso parece dar al traste con esa tremenda creatividad de Little Bay, donde se produjeron hechos tan singulares como el que cuento.
Un día, Esther apareció con el texto del discurso de Haile Selassie en la ONU y se lo leyó a los rastas de la playa. Viendo la atención que ponía, le dijo a Bob que pusiera música al discurso.
Un tiro bastante errado. Pocas canciones están más documentadas que “War” con fuentes diversas. Y todos coinciden que la idea fue de Skill Cole, y se produjo en el 75, tras el fallecimiento del Negus, y durante las sesiones para “Rastaman vibration”, aún con Al Anderson, una de las fuentes, en la banda.
Pero no sólo eso. También parece que “Talkin blues”, “Rebel music” y “Easy skanking” surgieron de esa creatividad.
Le doy un tanto a Esther. Ella sí estaba en el coche cuando el control de carretera que al parecer produjo “Rebel music”. Y con alguien que tampoco menciona, muy asiduo a Bob por entonces, su primo de Nine Miles Sledger.
Y cierro recordando lo que Bob le dijo a Esther cuando ella se fue. “Mi música te perseguirá siempre”.
Me temo que el bueno de Bob Marley se equivocó esta vez. Ha sido Esther la que ha perseguido su música.
Ahora viene el momento de “Countryman”. Curioso verlo en la actualidad, donde vive, en la bahía de Hellshire, donde Esther cuenta que iba con Bob en taxi desde Island House. Es en uno de esos viajes donde se sacaron las conocidas fotos de Bob ayudando a un taxista a cambiar una rueda. En general, las fotos de Esther en Hellshire son las más conocidas. Muchas están en la galería de este blog.
Por cierto, que Countryman dice que Bob y Esther solían ir allí cuando estaba trabajando “I shot the sheriff”, pero, que aún no estaba acabada. A esto último le doy muchísima importancia.
Pienso sinceramente que esta gente que sale, lo hace sobre un guión, diciendo exactamente lo que Esther quiere que digan. Yo sí pienso que Bob tocaba por allí su nuevo “I shot the sheriff”, pero cómo saber si estaba acabada o no, conociendo la forma de Bob de darles vueltas a sus composiciones.
Que “I shot the sheriff” se trabajaba en la playa durante las sesiones de “Burnin” en los Harry J lo cuentan otras dos personas que andaban por allí, Skill Cole y Lee Jaffe. Y es que la presencia, o ausencia, de este último, flota en todo el film.
Lee Jaffe también era otro de los que andaba grabando y fotografiando por allí. Y parte de ese ambiente de Island House, donde incluso llegó a compartir alojamiento con Bunny. Esther excluye a toda esa gente como si no existiera. Como a los hermanos Dickie y Diane Jobson, otros de Island House que estuvieron en el viaje a Trinidad y Haiti y de los que Esther dice que Bob detestaba.
Olvida Esther algo. Que Diane estuvo con Bob durante toda su vida. De Dickie se sabe menos, pero, qué casualidad, es el director y guionista de la película “Countryman”. Eso que era Esther la amiga del pescador y quien se lo presentó a Bob.
Un detalle. Hay imágenes de Esther en esas viejas cintas, luego habrá que suponer que alguien lo grababa. En un momento, Esther se dirige a quien graba por su nombre. “Dickie”, le llama.
Y, no nos engañemos. Dickie Jobson era el cicerone que solía poner Blackwell a los que visitaban la isla, y era él quien conocía y departía con Countryman desde hacía tiempo. Cosa sabida.
Lo he dicho ya, por pasiva y por activa, pero hoy me quiero extender un poco en la explicación. Porque yo soy de los que me alegré, y mucho, de que el proyecto cinematográfico sobre la vida de Bob Marley fuera un documental, y no una película (entendida tal como interpretada por actores).
Y es que creo sinceramente que se están recibiendo por parte de muchos, y entre ellos algunos reputadísimos, fans y coleccionistas de Marley una serie de críticas negativas que considero injustas. Y lo creo porque no se refieren a la calidad, guión, casting o cualquier otro detalle criticable, sino sobre la elección de tipo de producto. Y eso es algo sobre lo que no se puede decidir. Muchos, y yo entre ellos, hubiéramos preferido otro tipo de producto, sí, pero este es el que hay y del que tenemos que opinar. A fin de cuentas, han hecho lo que han querido, y no hay nada que decir. O eso pienso.
No es, ni mucho menos, una película corta. Hay que entender que mucho de lo que se pide es imposible de poner en un tiempo de película razonable. Se abarca toda la vida de Bob Marley, desde su nacimiento en Nine Miles a su entierro en la misma aldea. Muchas cosas.
El procedimiento es razonable. Se selecciona a una serie de personas que acompañaron esa biografía, algunas durante un gran período de tiempo y otras en algunos hechos puntuales. Se les entrevista. Se selecciona a su vez un buen montón de archivos de vídeo y fotografías. Y música. Con todas esas piezas, pillando fragmentos de aquí y de allí, se hace un guión coherente y entretenido. Una intro, un epílogo y ya está. ¿Que faltan cosas? es inevitable.
A mí ya me gustaría ver los metrajes enteros de los conciertos de Kingston, de Boston o de Zimbabwe. Y entrevistas profundas y complejas con gente como Seeco, Skill Cole o Family Man. Pero una película da para lo que da.
También pienso que si toda la vida de Bob se hubiera intentado hacer con un guión y unos actores, la chapuza estaba garantizada. Porque el film es un documental. Y es sobre la vida (toda la vida) de Bob Marley.
¿Se podría hacer una película sobre Bob Marley con guión y actores? Creo sinceramente que sí. Pero no sobre toda su vida. Habría que buscar un momento determinado.
Es más, creo que hay un momento para hacer un auténtico peliculón sobre Bob Marley. Aquí dejo la idea.
¿Quién disparó a Bob Marley? Un thriller con todos los elementos del género. Que podría empezar con la imagen de Bob y Garrick llegando a Bahamas y al policía de la aduana preguntando al rasta si desea asilo político. Una película que puede excarvar en esa “cara B” de la historia que todos obvian. El ghetto, las 7 calles, las bandas, Tivoly, Jim Brown, PNP, JLP, la política USA en el Caribe, Smile Jamaica Concert, proceso electoral, la mafia de las apuestas del hipódromo, el boss de Island desde su atalaya de Strawberry Hill, el Marley estrella internacional que ha grabado “Jah live” y sigue colaborando con Perry, los originales Wailers y su separación definitiva, la “familia Marley oficial”, las misses que pululan por Island house, la presión de las recién aparecidas Doce Tribus, los acuerdos y contratos discográficos internacionales definitivos, Skill con sus amistades y sus visitas con bates de baseball a los discjockeys… eso sí que da para un peliculón.
Pero sería otro producto. Uno que sí se debería hacer con guión y actores.
“Marley” es un documental, y como tal hay que tomarlo. Con espacio, y mucho, para la crítica. Pero sobre otros aspectos, no sobre el tipo de producto que es.
Me temo que vamos a seguir con los flecos de la película, y eso que sólo hemos visto el trailer. Ya veréis, cuando la estrenen, ya no me quedará nada que decir. No obstante, creo necesario poner en una entrada el comentario que amablemente nos dejaba ayer el amigo costarricense Fred Sauter, que vio la película en Berín:
Apreciado Josetxo,
Tuve la oportunidad de ver Marley en la Berlinale la semana pasada. En efecto hay una grabacion de No Woman no cry con Peter Tosh al piano, la cual no conocia. Creo que es la unica obra realmente desconocida que fue presentada en la cinta. Aunque la realizacion es excelente, y la calidad del sonido de las grabaciones presenadas es OPTIMA (aunque sospecho que posiblemente hayan echado mano de overdubbings para lograrlo, en algunos casos,) lo que se presenta es lo mismo de siempre.
Yo quede muy decepcionado precisamente por eso y por escuchar bastante imprecisiones, en particular como Skill Cole cuenta como los medicos eran quienes sugirieron que Bob continuara el tour en 1980 y como practicamente fue *el* quien le dijo que abortara la gira ((bastante inexacto por decir lo menos.)) Con apariciones estelares de Santa Rita et al. con las mismas historias de siempre. Excelente fotografia, es un hermoso film, lamentablemente no muestra absolutamente nada nuevo o que nos acerque realmente a Marley.
Por cierto, estaba esperando ver tomas del concierto de Zurich, ya que tenia entendido que habian sido cedidas para el documental, pero solamente aparecian las tomas del aeropuerto que ya conocemos.
Saludos desde Berlin!
Hay sobre dos cosas que quiero hablar.
La primera sobre la “novedad” de las imágenes. Parece que va a haber pocas novedades, cosa que ya esperaba, pero quiero ser justo. Hemos visto muchas, por dos motivos. El primero, internet. Sólo por ello tenemos acceso directo a fragmentos de programas y emisiones que, en cualquier momento y en cualquier parte del mundo, se han producido. Pero el segundo, reconozcámolo, es el pirateo.
Si yo veo, y es un ejemplo, “Positive vibration” en Chicago, “Africa unite” en Oakland, “Want more” en Exeter o “Bend down low” en New York, no me puedo quejar si la producción me dice que son imágenes nunca vistas. Tienen razón, nunca se emitieron. Y la falta es mía.
Cosas como la de “Skill” que cuenta Fred ya me fastidian mucho más. No sólo es mentira sino que además tiene un recorrido muy corto. La propia Rita lo cuenta en una de sus pocas verdades incluídas en su libro. Que algo así cuele en la película sólo puede tener dos explicaciones. Una, en la que no creo, que los responsables del documental son, valga la paradoja, unos indocumentados que no se preocuparon por saber realmente de que trataba su documental. Y la segunda… ¡ay, la segunda!
La segunda es que, tal y como sospechábamos, los auténticos propietarios del film se dedicarán a contar sus milongas y sus mentiras, salvar la cara a quienes les ayudaron en los juicios a ganar más dinero y seguir exprimiendo la gallina de los huevos de oro. Lo que hasta hace poco hicieron en silencio y lo que ahora, y de eso hablaré mañana, hacen airadamente y a la cara.
Rita estaba más que enfadada porque las I Threes habían sido alojadas (y alejadas) en un hotel diferente durante la estancia de la banda en Nueva York. Además, sus llamadas a Essex House habían sido inútiles a la hora de comunicarse con Bob, lo que ocasionó llamadas y gritos a Danny Sims y Skill Cole, que se pasaban la pelota entre ellos. Pero cuando el lunes 22 por la noche vio que Bob aún no estaba registrado en el hotel de Pittsburgh, estalló.
Cuando por fin pudo comunicarse le contaron que Bob había sufrido un ataque, pero a pesar de su enfado y sus gritos, nadie le dio una información precisa de lo ocurrido.
Al día siguiente por la mañana, Bob apareció con Skill en el hotel con un aspecto horrible y absolutamente envejecido. Y le contó a Rita que le habían dicho que era un tumor cerebral el causante de su desmayo. también le dijo que Danny Sims y Cole no eran partidarios de suspender la gira. El propio Cole, según Rita, le dijo que no tenía sentido hacerlo, ya que Bob moriría de todas formas. Fue el momento en que Rita se enfrentó por vez primera con la muerte de Bob Marley.
Así que ella misma, teléfono en mano, se propuso detener la gira. En la foto, Bob y Cole en el Madison Square Garden.
Tras el segundo show del Madison (no hubo un tercero en cartel y nada se suspendió, a pesar de que se pueda leer por ahí) Bob Marley pasó una mala noche. Se despertó varias veces y no podía recordar la actuación. Sus más cercanos reconocieron que el ambiente era insoportable y que Bob debía descansar. Y airearse. Así que quedó con Skill para correr por Central Park por la mañana. Parecía mejor que aceptar la oferta de cocaína que varias personas le hicieron en su propia habitación.
Era domingo 21 de septiembre de 1980. Bob y Cole corrieron junto al estanque y, en un momento, Bob Marley comenzó a sentirse mal. El cuerpo parecía no responderle. trató de girarse y llamar a Skill, pero ni podía mover el cuello ni tan siquiera podía hablar. Paralizado, cayó al suelo.
Skill lo llevó a Essex House, donde dio síntomas de recuperación, y lo dejó descansando. Nadie de la banda, ni Rita, ni ajeno al círculo de la suite supo lo que había pasado. Y, por supuesto, nadie planteó que no se tocara el martes en Pittsburg.
Bob recibió el dinero de las actuaciones pero se lo dejó a alguien de la habitación. Sólo pensaba en dormir y descansar. Y eso hizo, con la puerta de la habitación protegida por su círculo mientras en el resto de la suite docenas de personas continuaban la fiesta.
Un Bob francamente desmejorado… alarmantemente desmejorado, viendo la foto que esa tarde le sacó Steve Berman y que acompaña esta entrada.
El día 18 Bob y los suyos llegaban a Nueva York. Allí se trataría de dar un enorme impulso promocional que acompañara a los dos conciertos en el Madison Square Garden abriendo para los Commodores. dejando a las I Threes en un hotel de Grammercy Park, Bob se instaló con su guardia pretoriana (Skill, Danny Sims y otros) en Essex house frente a Central Park en varias suites, quefueron tomadas por cantidad de gente del ghetto que ya vivía en Brooklyn, a donde llegaban los tentáculos crecientes de las redes del ghetto. Incluso Vivian Blake, fundador junto a Jim Brown de la shower posse, lo visitó allí.
El ambiente dejaba mucho que desear. Los viejos amigos neoyorkinos de Bob no tuvieron acceso, y los jovenes de las bandas llenaron la suite de ruido, prostitutas y cristales de cocaína, amén de dejar un montón de cuentas a nombre de Bob en establecimientos de la zona.
Bob estaba cansado. Demasiado cansado. Prácticamente no durmió en esas tres noches. Y mantuvo entrevistas y actos promocionales continuamente.
Entre las imágenes más habituales de aquellos días, todos conoceréis las que ghrabaron las gentes de Rockers TV. Son fácilmente localizables en youtube. Yo os dejo un punto del que arrancar.
Hoy me apetece hablar de fútbol, porque cuando escribo esto la Real Sociedad, mi equipo, es ya líder en la segunda división, y reina el optimismo (más entre mis amigos que en mí, que conozco la tropa que gobierna el club). Además, planifico una escapada para la medianoche del miércoles 14 poder ver el Uruguay – Argentina, cuya tensión se palpa desde este lado del océano y que cuando leáis esto ya sabréis lo que ha pasado.
Pero hoy quiero hablar de otro equipo, del que he sacado un escudo muy pequeño para poner aquí, el Boys Town. Su nombre sale de una zona de Kingston junto a las siete calles de Trenchtown, de la que le separa la Collie Smith Drive donde tiene su sede.
Es un habitual de la primera división jamaicana, cuya liga ya ha ganado en tres ocasiones por los 80. es el actual campeón de copa.
Y, sobre este equipo, una historia que justifica su presencia en este blog. Porque, en 1971, cuando Alan Cole era la estrella del equipo, Bob jugó un partido en él, nada menos que en el National Stadium. Cuentan quienes lo vieron, que nada musical le había producido tanta alegría jamás al rasta.
Retomo la cuestión del paso de los álbumes de Bob Marley por las listas de éxitos. Empezaré por los Estados Unidos, en los cuales hubo bastante tráfico, a diferencia de lo ocurrido con los sencillos, en los que ya os conté cómo quedaba huérfano y sin compañía “Roots rock reggae” en 1976.
La primera aparición se produjo el 10 de mayo de 1975 con “Natty dread”, que entró en el puesto 190 y permaneció 27 semanas, alcanzando el 20 de septiembre su posición más alta, la 92.
Esta llegada produjo, por lo que se ve, algún interés en la producción anterior del jamaicano, ya que en ese mismo año, “Burnin” apareció el 11 de octubre en el puesto 188, permaneciendo 6 semanas y alcanzando el 151 el 1 de noviembre.
Y poco después “Catch a fire”, apareciendo en el puesto 196 el 8 de noviembre. Estuvo5 semanas y alcanzó el 171 el 6 de diciembre.
El 15 de mayo de 1976, en plena gira, apaeció “Rastaman vibration” en el puesto 40. Permaneció durante 22 semanas y alcanzó el puesto 8 el 3 de julio.
Claro que tuvo que competir con la versión pirata de “Live”, que alcanzó una gran popularidad en los USA por entonces. La obligada edición oficial del directo entró en listas el 23 de octubre de ese año en el puesto 128, permaneció 9 semanas y llegó al 90 el 4 de diciembre.
La foto está tomada en san francisco, y Bob y Alan Cole flanquean a alguien que no reconozco.
tanatik@hotmail.com
Era 21 y 22 de octubre del pasado 2007 os hablaba de las grabaciones que los Wailers hicieron en los Dynamic Studios con producción de Ted Pounder en 1969. Podéis daros un paseo por allí.
El caso es que aquellas grabaciones, de las que no sabía mucho más que el hecho de que los Wailers las hacían para conseguir algo de dinero para sus propias producciones, tenían una relación directa con Sims. Ya os conté como la gente de JAD / Cayman estaba detrás de aquél necrofílico single “Thank you Lord” de 1981, pero lo que no sabía es que Ted Pounder (Powder en muchos sitios), era, además de un productor asociado que solía trabajar en los Federal Studios, el subsidiario de la licencia de publicación en Jamaica de Cayman Music.
El 28 de septiembre de 2006 os hablaba de un tema distinto. Como Alan Cole fue denunciado por amenazas y violencia contra pinchadiscos para promocionar el “Roadblock” en las emisoras jamaicanas. Por lo que leo en los extractos del juicio de Cayman, parece que aquello fue una tarea habitual de Cole mientras fue el “manager” de Bob,e incluso después, con Taylor ya en la banda. Tiempo habrá de detallar la guardia de la que se rodeó Bob Marley.
Hoy os comentaré que Pounder fue la primera víctima de estos métodos. Tres matones lo apalizaron para que Danny Sims viajara a Jamaica a pagar el dinero que se debía al grupo.
Una pequeña historia que puede servir de intro para una reflexión que se me ha quedado pendiente cuando hablábamos de este asunto de los derechos de autor, y sobre la que volveré mañana. De paso, os dejo una foto de los Wailers que creo merece la pena.