MARLEY – La película. 14
5 junio, 2012
Ya os comenté que durante toda esta parte de la película, y si queréis de la vida de Bob Marley, se pierde el ritmo cronológico para ir presentando, de forma casi separada aspectos de la vida del rasta. El siguiente en aparecer se refiere a la Island House, la casa que Blackwell acabó cediendo a Bob en la parte alta de Kingston, cerca de las residencias del Primer Ministro, el gobernador o gente de altísimo status.
Lo que hoy en día es el Bob Marley Museum. El film nos deja unas imágenes de la casa tal y como hoy es, muy interesantes. Aunque también aparece Lee Jaffe, (muy presente en el film y además presentado como miembro de The Wailers, otro de los detalles chirriantes por lo menos en lo relativo a “agravio comparativo”), es Neville Garrick el cicerone, el que nos menciona a la gente que vivía y pululaba por allí, además de la inevitable mención del “traslado del ghetto a la parte alta de la ciudad”. Una de aquellas personas, Cindy Breakspeare también aparece.
Es su hija (de Bob) Cedella quien nos cuenta que la familia no vivía allí y Judy Mowatt quien nos habla de muchas de las cosas que allí sucedían.
Se habla también de muchos de los aspectos de la vida de Bob y se ven las famosas imágenes del vídeo de Lee Jaffe. Estas han traído una gran polémica en la que no quiero entrar durante esta serie. Esther Anderson, en promoción de su propio film y en el que la familia le ha negado el derecho a poner cualquier canción de Bob, anda reclamando la propiedad de este vídeo. Me chirría, y debo reconocer que tampoco ayuda que reclame autorías como la de “Revolution” sólo con 38 años de retraso.
El caso es que las imágenes, la presencia de Cole y el énfasis de Garrick nos lleva al fútbol. Incluso con la breve vuelta de Desie Smith.
Muchas imágenes de Bob con su deporte favorito y la famosa entrevista de la televisión francesa en la que Bob responde sentado, en el jardín de Island House, en un balón. Eso sí, omitiendo el famoso “football is freedom”.
Tanatik.
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7 comentarios Dejar un comentario
1.
Robert Ley | 5 junio, 2012 a las 1:04
Saludos…
Ya deseo yo estar ahí arriba, y en muchas otras partes, en la que era la casa de Bob.
2.
zaira | 5 junio, 2012 a las 2:07
É meu maior sonho, e ainda vou realizar, entrar na casa de Marley, e percorrer todos os lugares pisados por ele!
Que imagem inédita!
Obrigadão Tanatik
Beijão
3.
NICA-DREAD | 5 junio, 2012 a las 8:49
miren bien la foto los que no han ido…ya que no dejan entrar con camaras a la casa de bob (ahora museo), pero asi esta ahora….lo que ven al fondo de la casa es la cocina que aun conserva utensilios desde el ob estaba vivo…
yo diria que una casa muy chica para el semejante lote de la propiedad….y por supuesto su ubicacion….
esas escaleras que de por si son muy empinadas…nos dijo la guia turistica que bob hacia ejercicio en ellas, saltando 4 peldanos a la vez…lo intentamos pero los que lo lograron solo pudieron dar un salto…se dice que bob subia y bajaba las escaleras de 4 en 4 en forma de ejercicooio…..de ser cierto pues este hombre a pesar de su corta estatura era super elastico y atletico….
sigo con mucha atencion las entradas….Tanatik…gracias broder por el desmenuze del documental….aprendemos mas de vos que lo que este documental nos ensena…
saludos a t
4.
NICA-DREAD | 5 junio, 2012 a las 8:49
saludos a todos….
NICA
5.
busOOde | 5 junio, 2012 a las 11:30
Saludos.
De nuevo por la casa a por otra entrada, está quedando genial esta serie…yo al menos la estoy disfrutando y sacando mucho jugo…estoy descubriendo bastantes cosas que desconocía…gracias Maestro.
Bendiciones.
6.
OneDub | 5 junio, 2012 a las 14:49
Es cierto lo que dice NICA-DREAD, ya no dejan entrar con cámaras hace algunos años, (((acaso alguna vez sí dejaron entrar con cámaras??))).
En los cuadros del lado izquierdo están enmarcadas prrendas usadas por el king como su clásica camisa de jean, entre otras.
Vibras!
7.
UHURU | 5 junio, 2012 a las 16:23
Que subía y bajaba los escalones de 4 en 4 no se lo cree ni ella (no sé qué sacan con decir esas chorradas). Si es que entras al museo con buena cara y sales con cara de tonto. Ni entiendo eso ni entiendo que te vendan como reliquias todo lo que vio, olió y tocó (que me expliquen qué pinta en su museo su furgona). Que exhiban sus guitarras, sus atuendos, sus muchos premios…; no sé, cosas de interés. ¿Qué me aporta ver la silla en la que se sentaba, la cuchara con la que comía o el sofá en el que descansaba? A mí desde luego nada.
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