MARLEY – La película. 8
Ya sabéis, después de tanto tiempo, como soy. De los que cambia de opinión según va haciendo las cosas. Pensaba ir desarrollando el documental y dejar comentarios para el final, pero ahora pienso que algunos hay que ir dejándolos sobre la marcha. Y más hasta ahora que la película ha llevado un ritmo cronológico (que retomará, insisto).
Sí dejo para el final la cuestión que os decía planteaba Neville Garrick, aunque no es en absoluto un planteamiento exclusivo suyo, de Haile Selassie como sustituto paterno en la vida de Bob Marley. Sobre ese tratamiento “cuasi-evangélico” de la biografía de Marley ya hablaré al final de la serie. Pero si trato hoy un tema absolutamente olvidado, que me parece importante y tiene que ver con ello, como con la ausencia de información sobre el año que Bob pasó en Kingston tras ser llevado por su padre.
Porque cierto es que Bob creció sin su padre al lado. Pero figura paterna tuvo.
Porque si padre, en el mejor de los casos viendo dónde y cuándo le toco vivir, es quien te educaba, quien te ubicaba y quien gobernaba tu familia. Quien dejaba el legado cultural y de costumbres entre generación. Quien decidía dónde y cómo debías estar. Quien tomaba decisiones sobre tu educación. Quien te escuchaba y aconsejaba. Quien todavía se reunía contigo cuando ya habías tomado vuelo por tu cuenta. Porque si padre es todo eso, Bob tuvo una figura paterna. Su abuelo Omeriah Malcolm.
Una figura crucial, absolutamente crucial, a la que echo muchísimo de menos en el documental.
Tanatik.
10 comentarios 30 mayo, 2012

