NO COPY
Por fin me lo han preguntado directamente y con el término que siempre se ha usado: ¿Tienes algún NO COPY? Antes de hablar de ello responderé honestamente a la pregunta: NO.
Pero claro, tendréis que confiar en mi palabra, porque para mí un NO COPY es una grabación que no sólo no se presta o cambia, sino que no se reconoce que se posee. Y aunque sé que a muchos no os gusta, yo nunca he visto mal el concepto.

Quizás porque vengo de la época anterior a internet (allá por el Jurásico), cuando las cosas iban a otro ritmo. Y conseguir algo nuevo era muy difícil: alguien relacionado con la banda o el sello; o con promotores y gente de medios de comunicación. O incluso haber estado allí.
Y cuando alguien conseguía algo que no tenía nadie, lo que hacía no era cambiárselo a uno. Lo normal era concertar cambios con el mayor número de coleccionistas a la vez para recibir cosas diferentes de cada uno y aprovechar al máximo la novedad. Me parecía correcto. Al final todos los fans tendría su copia. Internet mató muchas cosas, entre ellas la paciencia.
Yo he tenido algunos NO COPY recibidos, y cumplí mi palabra. Ahora, como casi todo, se encuentran en cualquier sitio: el primer día de Zimbabwe o el Carib Theater 74 antes de Marvin Gaye. Y una sola fuente original, que, aunque no era de Bob, me ayudó mucho como coleccionista: el concierto de Tosh en mi ciudad, Donostia, que yo mismo grabé.
Yo también sufrí la fiebre “trader” de internet, de la que me creo afortunadamente curado. Y sé que circulan cosas que aún no tengo: uno de los dos shows de Santa Cruz en el 78, por ejemplo. No me importa, porque si un día lo necesito, tendré algún amigo que me lo dé.
Y esa es la idea que quiero dejar aquí: aprovechen ese coleccionismo para hacer amigos, que esos sí que son NO COPY.
tanatik@hotmail.com
40 comentarios 5 marzo, 2010
