¡Vivan los novios!
El 7 de agosto la familia de Michael Jackson, según informa una agencia de noticias, ha decidido crear la marca comercial con el nombre del desaparecido cantante. La agencia reflexiona: “Después del precedente de los cuantiosos negocios que realizaron las familias de Elvis Presley y de Bob Marley, esta parece una jugada lógica que aseguraría una línea de explotación duradera.”
Estupenda noticia, porque es bueno aprender de los maestros. Pronto disfrutaremos de una web en la que cuando alguien se acerque a escuchar la música del rey del pop se encuentre desde una marca infantil (Hello Miky) hasta repostería (pezoncillos de Janet, quizás).
No os sorprendáis, si entráis en la oficial de Bob descubriréis que lo que ahora toca es el café de la marca Marley. Eso sí, cojonudo… de un I tal y un biologismo que asusta. Una taza del café ese debe ser espectacular, de esas que te impiden correr el Tour de Francia de cómo te ponen. Estoy convencido de que a pesar de los problemas cada vez más graves de hipertensión que tiene, Rita se toma dos todas las mañanas.

El caso es que yo estoy aquí para ayudar, y por eso quisiera proponer una idea que me parece interesante. Basada en dos cosas. Por un lado, mi fijación por Joe Jackson (no confundir con el músico británico de éxito hace treinta años y que compartió cartel con Bob en Crystal Palace), el padre de Michael, aún pendiente del entierro, encantado de conocerse y dispuesto a promocionar un grupo con sus nietos. Por otro, la tendencia que observo en mi trabajo de constituir UTE´s (Unión Temporal de Empresas).
Porque podría ser espectacular la cuenta de resultados de una UTE entre ambas familias. El mercado sería absoluto y dejaría alucinados a quien ha conseguido que el vídeo de un tipo acabado, adiposo, que actúa vestido de torero en un hotel hortera de Las Vegas cantando baladas y turistadas hawaianas con una orquesta pueda ser presentado como el Rey del Rock.
Pero esto necesitaría un pistoletazo de salida. Una noticia de alcance que recorra el mundo. No es nuevo. Ya Michael se casó con la hija de Elvis. Por eso creo necesaria la boda entre Joe y Rita, el acontecimiento que abriría la caja registradora y que abriría las puertas de la prensa rosa, tan necesaria en un buen afán recaudatorio. Plantéenselo ambas familias. Hablen con los abogados, publicistas, agentes y técnicos de mercado que hagan falta. Verán que tengo razón, y que como no valgo para esto, ni siquiera les cobro por la idea.
Algunos incrédulos, ya los estoy viendo, sacarán pegas. Mentes encogidas y poco empresariales. Y también el típico espabilado con argumentos éticos: que si Joe ha reconocido que azotaba a sus hijos y cosas así. Vamos a ver. A estas alturas, y dado el negocio del que hablamos, que le caigan un par de hostias al Stephen, Damián o Julian de turno… ¿sería un problema?
tanatik@hotmail.com
30 comentarios 3 septiembre, 2009
