Archivos – junio, 2009

Uprising.5

En los últimos dos años, Island House era un hervidero de gente. Y ya no era como antes, que la banda se iba a Harry J. o a donde fuera, ahora se grababa en casa. Así que la extensísima red de colaboradores es casi incontrolable. Los créditos de “Uprising” dejan bastante que desear.

Yo también, porque carezco de información. La sentencia Barret se aleja demasiado de mi paupérrimo nivel de inglés, y el Wailing Blues no lo tengo, quizás esté esperando demasiado a la edición en francés, que lleva saliendo desde hace tiempo… pero nunca sale.

El disco sólo acredita a Santa Davis, pero siempre he leído que era a causa de “Chant down Babylon”. No tengo perdón. No tengo nivel para reconocerle en “Coming in from the cold”, pero el bueno de Carlie es lo suficientemente reconocible como para darse cuenta de que el redoble que inicia el disco “no suena a él”.

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No me extraña que Miller colaborara en algo. Era un asiduo. Las dos imágenes que acompañan, tomadas en una utilizadísima sesión, os lo demuestran. En una junto a Bob y I Jah Man (como Miller, músico Island por entonces), en otra junto a Bob, Marvin y alguien que no reconozco (arriba Gilly junto a una mujer que tampoco sé quién es). No sé que colaboración haría Marvin en “Could you be loved”, pero estoy cansado de leer sobre la gran guitarra funky de la canción, más que nada porque es un clavinete.

Pero lo que sí tengo claro, es que todas esas influencias pasaban por el tamiz de Bob Marley. Su estilo queda muy reflejado en el disco. Y se encuentra en toda su madurez.

tanatik@hotmail.com

25 comentarios 8 junio, 2009

Uprising. 4

Algún día me tendré que recrear en esos datos, que estoy recopilando, me refiero a los puestos que alcanzó Bob en las listas de éxitos. Pero, refiriéndome a “Uprising”, y en particular al mercado useño, sí me llama la atención que Bob llegó más alto (o menos bajo, según se vea) en los charts blancos (nº 41) que en los negros (nº 45). No sé con qué datos y con qué fidelidad se realizaban estas listas ( es evidente que, por ventas, no), pero es muy significativo ver cómo, tras denodados esfuerzos en uno de los mercados, los resultados son algo mejores en el otro.

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También quiero decir que, no sé exactamente por qué, “Uprising” es un álbum en el que parece que las excepciones son más importantes que la norma. Ya hemos hablado de “Could you be loved”, y no me voy a referir mucho a “Redemption song” porque hay muchísimo escrito en esta web sobre ella, serie de entradas incluída.

Pero centrándonos en las otras ocho canciones, “Uprising” me parece un muy buen disco de roots reggae. Variado en ritmos, trabajadísimo de ejecución y con un sonido más que compacto. Contiene dos o tres grooves de fábula, y, aunque diferente en muchos aspectos al enorme “Survival”, los Wailers, con mucha menos colaboración externa que en el anterior y con ausencia de vientos por primera vez desde la marcha de Tosh y Bunny, se muestran como una gran banda de reggae sin fisura alguna, que sacrifica brillos personales al sonido colectivo (aunque una atenta escucha con cascos puede multiplicar a los fans de Wya, entre los que me incluyo).

El disco es el resultado de un trabajo a destajo durante los primeros meses de 1980 en Tuff Gong. Quizás por eso nada ajeno en muchos aspectos a la realidad que les envolvía en la isla. Pero de eso hablaremos mañana. Hoy os dejo una toma de estudio trabajando, valga la redundancia, “Work”.

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audio: Work (demo 80)

tanatik@hotmail.com

16 comentarios 7 junio, 2009

¡Qué bonito!

Me lo ha enviado hoy un amgo, y me ha gustado. está hecho con gusto y respeto.

Claro, que, por lo que veo. no es el primero. Gracias Raymon.



tanatik@hotmail.com

33 comentarios 6 junio, 2009

Uprising. 3

“Uprising”, y ya hemos hablado muchas veces de eso, era, entre otras muchas cosas, un nuevo ataque para introducirse en el mercado negro americano. Y su single, y por supuesto su versión maxi, era el as en la manga. Bob había trabajado mucho tiempo en esa canción, que era, aunque parezca imposible, una sobra de “Survival” (mirad en el buscador para comprobarlo).

No obstante, y si nos ponemos en plan contable, los números dejan claro la importancia comercial y popular en Europa y en los USA. No tengo datos, o no he sabido buscarlos, de listas alemanas, francesas o españolas, pero “Could you be loved” fue nº 5 en las listas UK. Sólo nº 46 en los black charts USA.

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No voy a hacer juicios de valor. Muchos de los grandes artistas, y no sólo músicos, tienen producción meramente comercial. Y todos suscitan cierta pevención entre quienes admiran la totalidad de su obra. Quizás sea una de las canciones de Bob que menos me gusta, pero, comparada con otros intentos comerciales de otros artistas, es casi una obra maestra.

Además, quizás lo que fue ultracomercial fue su producción. La canción merecía la pena. Así que, para empezar por fin a hablar de música en esta serie, os dejo una demo del tema, con los Wailers trabajando la canción con una caja de ritmos.

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audio: Could you be loved (demo 80)

tanatik@hotmail.com

20 comentarios 5 junio, 2009

Uprising. 2

Quería dedicar esta entrada a hablar sobre el “mito Uprising” a raíz del texto de Lee. La tenía escrita, pero el preciso comentario de Inyaki me ha obligado a redactarla de nuevo. Porque yo, que según me hago viejo comienzo a observar una neutralidad que me asombra, creo que ambos tienen razón. Inyaki en asegurar que no es cierto lo de “Uprising” como álbum estructurado por alguien que sabe que va a morir y Lee en lo de cierto ambiente de fin de período (que no de vida).

Muchísimas veces he leído y me han comentado que “Uprising”, con la legendaria “Redemption song” al final era como un testamento de Bob. Y siempre lo he rebatido de la misma manera, utilizando dos argumentos.

El primero es que Bob, pese a su gran autonomía, no tomaba, ni mucho menos las decisiones finales de la producción de un disco. Vimos hace poco un vídeo con Bob disfrutando (no me extraña) de la tremenda “Chant down Babylon” que días más tarde Blackwell retiraría, y dudo que Bob decidiera el orden de las canciones. Incluso no sé quien decidió que sería la versión acústica, y no otra, de “Redemption song” la que aparecería en el disco.

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Y el segundo, se basa en lo fácil que es convertirse, en cualquier orden de la vida, en lo que yo llamo “profetas del pasado”. Seguro que me consideráis capaz de escribir un par de folios demostrándoos como “Uprising” es un disco de despedida de quien se va. Y haríais bien, porque soy capaz. El problema es que también demostraría que es un disco de despedida uno que empieza con el maravilloso “fade in” del misticismo natural y se despide con el optimista e icónico canto de unidad del “One love”. Y también con el que empieza con el potente slogan de “álzate por tus derechos” para despedirse con el hiperenraizado “cuando mi trabajo haya concluido volaré a Zion”. Y qué decir del que empieza reconociendo los problemas del mundo para despedirse proclamando que, a pesar de que la vida es una carretera con obstáculos, hay que levantarse y vivir. Sinceramente, a toro pasado se profetiza mejor. No hay mejor referencia para ello que el libro que tanto influenció a Marley, la Biblia, cuyas profecías fueron escritas muchísimos años después… de que se cumpliera lo profetizado.

Pero sí observo en el disco algo de final de período. Bob, posiblemente, no se sabía moribundo, pero sí enfermo y cansado. La situación en su entorno era insostenible. Políticos, sectas rastas, aprovechados en general pululaban alrededor de su éxito. Island, la discográfica con la que le faltaba un disco más para acabar contrato, le había llevado hasta allí, pero se mostraba incapaz de introducirlo en los USA, lo que realmente necesitaba.”Uprising” reforzaba la presencia de bob en el mercado negro de los USA continuando los esfuerzos de “Survival” unos meses antes, pero el bifurcado (blanco – negro) mercado useño dejaba muchas veces fuera de juego a Blackwell.

Si tuviera que decir lo que pienso, yo veo a un Bob, si se hubiera recuperado del cáncer, viviendo en Miami, con nueva distribuidora, controlando su producción y lanzándose al mercado negro americano mientras trataba de mantener su impresionante éxito en Europa. Sin descuidar África, por supuesto.

Pero, a lo que iba, si me preguntan si considero “Uprising” como un disco producido por quien sabe que se muere enseguida, está ante su última obra y la deja como legado consciente, mi respuesta es NO.

Por cierto, os añado potro argumento para el sí que igual algunos no habíais detectado. El consejo del viejo Omeriah “no juzgues para no ser juzgado” de su primer single jamaicano, volvía a aparecer en su último single lanzado promocionalmente a tope y que se convertiría, según esa teoría, en despedida consciente. Os dejo la muestra.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


tanatik@hotmail.com

12 comentarios 4 junio, 2009

Uprising. 1

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Si a veces es complicado hablar de música, que aunque no mucho, algo podré saber después de tantos años disfrutándola, se me hace casi imposible hablar de diseño, pero quiero empezar por el principio. Porque “Uprising” tiene ciertos aspectos derivados de su propia carpeta y presentación sobre los que quisiera hablar hoy, antes de empezar a desgranar la música.

Tuve en mis manos el LP (no existía el CD entonces) bastante más tarde que aquel 10 de junio del 80 en que se publicó en el Reino Unido (tres días después de su paso por Crystal Palace). Tengo esa misma copia ahora junto a mí. Reparo al cogerla en algo particular. Su textura (podréis comprobarlo los más viejos si tenéis por ahí la copia), es diferente. Algo así como granulosa. Desde luego, distinguible en aquellos paquetes de discos que se pasaban uno a uno como si fueran hojas en las tiendas. Nunca he leído nada sobre ello.

El diseño es sencillo y austero, de fondo blanco, sin carpeta ni diseño interior. Similar a “Kaya”. Ambas contraportadas llevan las letras, pero en este, frente a la vitalista imagen sonriente de Bob en aquel, se pone la famosa foto de Boot en Londres en el ascensor con un Bob envejecido y fatigado junto a sus Wailers. Nunca lo he entendido. Nada que ver con el diseño poderoso y vitalista del “Uprising” (que este caso yo traduciría como “resurgimiento”).

Otra curiosidad. De manera excepcional, un álbum de Bob tiene un título genérico “ad hoc”. Habitualmente utilizaban el nombre de una de las canciones, o algo relacionado con alguna de ellas.

El diseño de la portada, que me gusta mucho más que el de la carpeta en general, fue utilizado también por primera vez como telón de escenario durante la gira.

Por cierto; en algún lugar Bob tocó con una camiseta promocional del disco. No sé dónde, aunque haya eliminado muchas posibilidades. Podría ser Francia (la foto se publicó en “The best”). Os he dejado la imagen arriba. No hará falta que diga que es una de mis favoritas a aquellos que hayan visto mi libro y recuerden su portada.

tanatik@hotmail.com

16 comentarios 3 junio, 2009

Uprising. 0

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Rodeado de políticos que se matan entre ellos, francotiradores rastas, mujeres dispuestas a cualquier cosa y mánagers que lo estafan (en 1980 se separa sucesivamente de , gerente de Tuff Gong, y de Don taylor, su mánager), Bob lucha en solitario contra el espectro de su enfermedad. Aún le queda tiempo para leer la Biblia (“la gran central donde cargar nuestras humildes pilas”, me confesó una vez) y juega al fútbol en el parking de Tuff Gong al acabar la jornada; pero ya ha perdido todo resto de inocencia. El álbum que compone por esa época y que saldrá a la luz en 1980 es el anuncio de un nuevo período, más reflexivo, más amargo. Uprising habla de nacimientos, traiciones y gente perdida (“Coming in from the cold”, “Bad card”, “Pimper´s paradise”) y del hecho de que no siempre se puede contentar a todo el mundo (“Could you be loved”). “Redemption song” es la cumbre de este álbum de reencuentro consigo mismo. Muchas generaciones versionarán esa balada desnuda en la que Bob afirma que no ha compuesto más que “canciones de redención”. Resume su destino en “Work”, el lamento de algien que se ha pasado la vida trabajando y aspira al reposo, aunque la estructura de la canción, “sólo cuatro días, sólo tres días, sólo dos días…” tiene el tono de una fúnebre cuenta atrás. Su “domingo”, su remanso final bien podría ser África, que ha visitado en varias ocasiones, y adonde lo llevará el tren para Sión (“Zion train”), según afirma.

Hélène Lee. “Trenchtown reggae. En las calles de Bob Marley”

tanatik@hotmail.com

18 comentarios 2 junio, 2009

Woy-yo-yo

Hay muchos motivos para considerar históricos los cinco conciertos que Bob Marley dio en el Roxy de Hollywood entre los días 9 y 13 de julio de 1975. Finalizando así el tour americano del “Natty dread” y volando a Londres para sus legendarias apariciones en el Lyceum.

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Porque es, ya hemos hablado aquí de ello al referirnos al Roxy como un clásico de su carrera, en este año en el que la crema de las estrellas del rock visitaron al rasta para rendirle pleitesía, y no al siguiente, como dejan intuir algunos panfletos promocionales del “Live at Roxy”, grabado al siguiente año.

También porque, dado el excelente ambiente y la tremenda capacidad de Marley para enfervorizara un público exiguo y ciertamente elitista, Blackwell tuvo la idea de grabar n directo la semana siguiente en Londres. Y de meter las grabadoras también al año siguiente, por lo que después se supo.

Pero también es histórico por otro detalle. Allí surgió por primera vez la frase más repetida de Bob en escena que conozcamos. Y no fue una de sus líneas precisas, bien por su poética, por su clarividencia, por su honestidad o por su contundencia. Eran un destilado de fuerza, de comunicación simplista cuya ininteligibilidad la hacían adecuada para cualquier público. Algo tan simple como ese gutural “woy-yo-yo” que han hecho eterno cantidad de artistas reggae a través de los años, algún que otro admirador como Sting, y que yo, que siempre trato de aprender, quisiera saber si era propio de Bob, o el también lo tomó de alguien.

No sé cuándo lo hizo por primera vez. Fue en el Roxy, y, desde luego, lo hace en el último show, el del día 13, que es el que está en la audición. La grabación, desde el público, es pésima. Pero el gourmet sabe quitar pacientemente las espinas para disfrutar de lo exquisito.

La foto es de unos dían antes en la Boarding House de San Francisco.

tanatik@hotmail.com

7 comentarios 1 junio, 2009

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