Uprising. 0

Rodeado de políticos que se matan entre ellos, francotiradores rastas, mujeres dispuestas a cualquier cosa y mánagers que lo estafan (en 1980 se separa sucesivamente de Tommy Cowan, gerente de Tuff Gong, y de Don taylor, su mánager), Bob lucha en solitario contra el espectro de su enfermedad. Aún le queda tiempo para leer la Biblia (“la gran central donde cargar nuestras humildes pilas”, me confesó una vez) y juega al fútbol en el parking de Tuff Gong al acabar la jornada; pero ya ha perdido todo resto de inocencia. El álbum que compone por esa época y que saldrá a la luz en 1980 es el anuncio de un nuevo período, más reflexivo, más amargo. Uprising habla de nacimientos, traiciones y gente perdida (“Coming in from the cold”, “Bad card”, “Pimper´s paradise”) y del hecho de que no siempre se puede contentar a todo el mundo (“Could you be loved”). “Redemption song” es la cumbre de este álbum de reencuentro consigo mismo. Muchas generaciones versionarán esa balada desnuda en la que Bob afirma que no ha compuesto más que “canciones de redención”. Resume su destino en “Work”, el lamento de algien que se ha pasado la vida trabajando y aspira al reposo, aunque la estructura de la canción, “sólo cuatro días, sólo tres días, sólo dos días…” tiene el tono de una fúnebre cuenta atrás. Su “domingo”, su remanso final bien podría ser África, que ha visitado en varias ocasiones, y adonde lo llevará el tren para Sión (“Zion train”), según afirma.
Hélène Lee. “Trenchtown reggae. En las calles de Bob Marley”
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18 comentarios 2 junio, 2009
