Viva la República
No es esta entrada para hablar de una costumbre habitual y clásica de la música jamaicana, no sé si heredada a no, pero si que ha trascendido a otros países y ámbitos, de ponerse títulos a modo de nobiliarios entre músicos y cantantes. No sé mucho de su historia, y de qué puede haber en común desde los tiempos de Lord Fly a los actuales. O de cómo algunos incluso fueron ascendiendo, porque hubo gente como King Jammy, el rey del bucle a finales de los 80, que fue Prince Jammy.
Porque lo de llamar a Bob Marley el “Rey del reggae” no es más que un clásico popularizado entre la prensa musical occidental, no muy diferente de quienes llaman a Michael Jackson el “rey del pop”. Tampoco tengo muy clara la historia de los alias de Bob, quién le llamó Gong, Tuff Gong o Skipper, pero esa es otra historia.
“El único rey es su Majestad Imperial Haile Selassie” era la respuesta de repertorio de un Bob pelín cínico cuando los entrevistadores le sacana esa cuestión, cosa que pasaba a menudo. dejaba siempre claro que no le gustaba. “Etiquetas para catalogar”, dijo sobre eso en alguna ocasión.
Diferente de otros casos. No sé por qué, por ejemplo, al gran dennis Brown se le presentaba como el “príncipe coronado”, pero a Bob jamás se le llamó así en escena por parte de uno de los suyos. Tommy Cowan si dijo, por ejemplo, y ,me llamó la atención, “en Jamaica le conocemos como Mr. music”.
Curiosamente, el rey que jamás lo reconoció, sí fue tratado así por algunos de sus herederos. recién fallecido, Rita, que presentaba su “Who feels it knows it”, se hacía tratar como reina. “Bob era el Rey y yo debo continuar siendo su Reina”, declaraba. Tiempos de insuperable soberbia que fue cortada por lo sano por Charles Comer, un ex-jefe de prensa de Island que había colaborado, además de con Bob, en lanzamientos por parte de Peter Tosh y Judy Mowatt, y de quien se dice que era el único capaz de poner a Rita en su sitio.
En definitiva, a mí tampoco me gusta mucho eso del Rey del reggae. El reggae no es tan piramidal como nos lo pinta la prensa del pop. Tiene más forma de república que otra cosa. Y si algo fue Bob en todo ello, fue un magnífico embajador. De eso no me cabe duda.
Aprovecho que sigo sin poder subir fotos para decir que incluyo en esta entrada los retratos de todos los monarcas felizmente reinantes (fantasmagórico Benito XVI incluído) que no merezcan, como mínimo, la tortura más horripilante que ellos pueden temer para sí: que los pongamos a trabajar.
tanatik@hotmail.com
8 comentarios 4 abril, 2009
