… y tratando de responder
Hay varias cosas en Bob Marley que creo le hacen particular en su entorno. Quizás entre ellas estén su enorme talento para hacer canciones, su simplicidad (que no simpleza) para que, fruto de un enorme conocimiento de su entorno, sus textos puedan combimar las referencias subjetivas locales con las referencias objetivas universales, y si no universales, sí comunes para lo que conocemos como “mundo occidental”.
Pero hay algo especial en Bob Marley. Bob Marley quería ser músico. Lo quería con tal intensidad que convirtió todo lo demás en algo secundario. Y su vehículo fue la independencia.
Bob vivió el régimen laboral de otros muchos músicos en Jamaica. Y, pasada la fase de Coxonne, siempre trató de ser independiente. Peleó con bravura en ese mercado, y trató de salir de él.

Por eso se volcó y reincidió con Nash, Sims y JAD. Soñaba con salir de la claustrofóbica Jamaica. No lo olvidéis. Le pidieron sacar el concepto Jah de sus canciones y lo hizo. Su carrera fue su prioridad. Pasara lo que pasara en su vida y entorno, nunca dejó de cantar, componer, tocar, grabar y tratar de publicar independientemente. Su laboriosidad en ese aspecto fue ejemplar, y así se desarrolló su enorme talento. Quizás los hubo más dotados, pero posiblemente no tan obstinados.
Y tuvo suerte de topar con Blackwell. Porque el capo de Island sería y es lo que sea, pero comprendió lo que tenía entre manos y le permitió la absoluta libertad en su entorno creativo. Dispuso de su banda. No se tuvo que sujetar a la tiranía de productores. Y pudo desarrollarse.
Eso le permitió dar otra forma a las canciones, utilizar recursos de la música que había mamado desde joven. Y le permitió fortalecer una de por sí ya enorme confianza en sí mismo. De ahí esa convicción ardiente que destilaba en sus directos. Da igual que no fuera el mejor cantante. Da igual que no fuera el mejor bailarín. Su carisma podía con todo y tiraba cualquier barrera en cualquier parte del mundo.
Creo sinceramente que Bob Marley ha sido el mayor talento que ha dado lo que conocemos como reggae. Aunque no olvide que los éxitos de tal magnitud implican la suerte y las oportunidades que otros, quizás igual de laboriosos y dotados no disfrutaron.
Si hay una lección profesional que Bob ha dado, es la de no haber perdido jamás un minuto celebrando un éxito. Cuando llegaba la gloria y el reconocimiento por algo, él llevaba tiempo trabajando duramente en lo siguiente.
Por eso me parece no sólo el más grande de los músicos de reggae, sino el más grande del mercado del pop rock (o como coño lo llamemos) comercial.
En resumen, y creo que ya me he referido a esto en alguna ocasión, Bob fue una increíble combinación de talento, capacidad de comunicación, laboriosidad y carisma producido por una enorme convicción y autoconfianza que además, dispuso de una oportunidad que coincidió en un momento en el que el mercado podía aceptar algo como él.
tanatik@hotmail.com
5 comentarios 12 diciembre, 2008
