La obligación moral. 4
En las anteriores entradas sobre esta cuestión, dejaba claro que, en mi opinión, la sociedad creada para este fin debería recopilar todo el material sonoro referido a Bob (editado, no editado, legal, ilegal) para su clasificación. Esta última sí que es una tarea de titanes. Pero aquí hablo de objetivos últimos, luego se hará lo que se pueda hacer, que no es poco si de verdad se pusieran a ello.
Pero sería interesante clasificar cada una de esas grabaciones o ediciones. Quién cuándo y cómo se editó. Quién grabó, dónde y cuándo. Qué músicos y técnicos participaron. Cómo se compuso. Ya sé que además de las obvias dificultades, se añade la importantísima de los siempre complicados derechos de propiedad.

Y hay otro aspecto importantísimo que quien se considera propietario y responsable de este legado, si de verdad cree en esa universalidad de la que tanto hacen gala a la hora de figurar y recaudar, debería ser prioritario. Me refiero a transcribir los textos de rodas esas grabaciones, y responsabilizarse de que existieran, de manera legalmente controlada, traducciones a los idiomas más utilizados en el mundo. Y colaborar con quien se preste a hacerlo en otro idioma más minoritario.
De la misma manera, no estaría de más complementar el trabajo con cosas como partituras completas u otros aspectos técnicos. Y la masterización de las grabaciones de pésima calidad, dentro de lo posible.
En resumen, un trabajo de control, recopilación y clasificación de toda la obra de Bob Marley. La parte cultural e histórica, o sea, la más importante y fundamental, del legado que recibieron. No cabe duda de que esto sería lo principal, aunque hay más cosas que se podrían hacer, y de las que también hablaré.
tanatik@hotmail.com
38 comentarios 13 noviembre, 2008
