La obligación moral. 1
Empezaré hoy a desglosar los aspectos que me parecen imprescindibles de esa “obligación moral” a la que me refería ayer. Y lo haré especificando el quién y el cómo.

Porque lo primero que deberían hacer, en mi opinión, los herederos de la obra de Bob Marley es fundar una sociedad sin ánimo de lucro, definir sus objetivos y dotarla de medios para conseguirlos. No sé qué tipo de sociedad, mi desconocimiento del derecho mercantil de mi país ya es lo suficientemente grande como para hablar del de otros. Sí me atrevo a decir que, independientemente de las ventajas fiscales que pudieran obtenerse en otros lugares, estoy convencido de que debiera domiciliarse en Jamaica.
Hay una enorme deuda contraída por el dinero del reggae con los jamaicanos. Ninguna manifestación artística de éxito en la sociedad occidental ha retribuido menos a sus creadores que la música reggae. Y, aunque no sea objetivo específico de esta sociedad, considero que el tratamiento correcto de la obra y vida de Bob ayuda, más o menos, a una consideración más adecuada por parte de los jamaicanos del fenómeno reggae y lo que supuso y supone en la arena cultural internacional. La dignificación de sus creadores contribuirá a la dignificación y retribución del país.
Allí, en Jamaica, deberán estar la sociedad y las personas contratadas para realizar el trabajo. Y tanto una como otras deberán ser ajenas a los avatares comerciales, coyunturales o puntuales, de los negocios de edición o explotación de marca que, insisto que de forma legítima, ejercen los herederos. Su función será otra. El objetivo final será obtener un depósito permanente de material clasificado y un centro de estudios a disposición de quienes se acerquen a la obra de Bob por motivos de documentación.
Continuaré detallando cuál debe ser el material que se recopile, documente y clasifique.
tanatik@hotmail.com
13 comentarios 5 noviembre, 2008
