El huevo y la gallina
Era 10 de noviembre de 2006 cuando os hablé de Yvette Morris, Yvette crichton y las famosas “Yvette tapes” (prefiero ese nombre al habitual entre coleccionistas de “Yvette bedroom tapes”).
Y poco tengo que añadir a lo que ya dije entonces sobre esa grabación, porque sigo sin saber ni cuándo, ni dónde ni con quién fue grabada.

En los tiempos que corren, y gracias a la red, me imagino que casi todos tendréis estas grabaciones. Pero, no nos vamos a engañar, eso pasa con casi todo lo que hoy en día puedo poner en la audición. Las rarezas de ayer hoy en día están a disposición de cualquiera. Y me alegro. Porque el auténtico valor de estas cosas no está en su posesión o en el saberse (o creerse) uno de los pocos poseedores; sino que está en el inmenso placer que producen al auténtico fan cuando se enfrenta a ellas. De todas formas, me encantaría estar en la piel de alguno de los lectores de esta web que nunca las haya oído.
Me gustan muchísimo este tipo de grabaciones. Aunque musicalmente no tienen punto de comparación con una grabación real con banda y todo lo que ello implica, hay un tipo de intimidad ficticia que me apasiona. Te la pones en los cascos,. Te olvidas de lo cotidiano y te desplazas a un sitio en el que no has estado, que realmente no sabes cómo es, empezando como un mirón invisible y acabando como si fueras otro colega que está allí. Y la impresión es impagable, no hay máquina de realidad virtual que lo supere.
Pero ocurrir, ocurrió. Así es como nacen las canciones, como se crean ideas, se corrigen, se desechan y se depuran. Luego llegará lo demás.
En reggae muchas veces no se sabe si fue antes el huevo (la canción cantada) o la gallina (el ritmo donde se sustenta). Y no dudo que se pueden hacer, y se han hecho, grandes canciones de las dos formas. Pero siempre he pensado que salen mejor si primero es el huevo.
tanatik@hotmail.com
11 comentarios 1 noviembre, 2008
