Bob de cera… y yo de piedra.
Pues sí, tal y como os dije ayer, hay más estatuas de Bob en Europa. Y mucho menos gratificantes.
Tengo verdadera aprensión por los llamados “Museos de cera”. Me viene de pequeñito. La primera vez que estuve en Madrid, con doce años, me llevaron a verlo (llevar allí un crío obviando cosas como el recomendabilísimo Museo del Prado debería ser delito) y aún me dura la repugnancia. Pura caspa. Supongo que la incorporación posterior de varios impresentables y de algún ilustre de la familia del “como un impresentable más” no lo habrá mejorado. No seré yo quien lo compruebe.
Pero me equivoqué cuando pensé que era un motivo más para romper el pasaporte. El mal no es español, es universal. Todas las ciudades que se precien parecen tener uno, muchos de los cuales llevan el nombre de una tal madame Tussaud, la cual no tengo el gusto de conocer. Se ve que no debe haber cosas para visitar en Londres o París como para perder el tiempo con esto. Hay gustos para todo y, habiendo tazas de Lady Di y trapos de cocina de la reina Madre, que se quiten las chorradas del British Museum.
El caso es que uno se puede topar con la imagen de Bob Marley al menos, que yo sepa, en dos: el de Londres y el de Amsterdam. No sé cómo será la figura londinense, pero una vez visto la de Amsterdam, uno está preparado para todo.
En la imagen veréis el rostro del “Bob Marley” de la capital holandesa. Me imagino que se sabe a quién quisieron retratar porque podrán el nombre en alguna parte. Porque mira que se lució el artista…
Así que, respirad hondo y clicad aquí.
tanatik@hotmail.com
18 comentarios 4 septiembre, 2008
