Ha ocurrido algo profundamente español durante el día de hoy en esta web. Claro que algún amigo latinoamericano nos tendrá que contar si en su país suele pasar lo mismo. Me refiero al hecho de que, mientras hablamos de fútbol, nos hemos olvidado de lo que había que hacer. O, lo que es lo mismo, nadie ha hecho ninguna petición para la “amnistía” de uno de los temas de la audición.
No importa. Me la pido yo a mí mismo en reunión urgente, y decido poner un compañero a un “Punky reggae party” de este concierto que ya está puesto por ahí. Obviamente, me refiero a “Rebel music”, el otro tema de este show que fue utilizado para el “Babylon by bus” y con el que se puede saciar la curiosidad de escuchar, grabado desde el público, un tema que fue publicado en un directo oficial.
Y hoy volveré a hablar de fútbol, más que nada para que no me llamen cobarde después del ridículo de la Real Sociedad. Felicitaciones a los gijoneses que se pasen por aquí. Y aprovecho para sumarme a las llamadas “primas a terceros” (con perdón de los amigos malagueños, que sí me consta que los hay).
Pero si mañana gana el Cádiz en Málaga, la persona o personas que me demuestren por correo que son gaditanos, serán los encargados de elegir todos los audios del mes de junio.
Y una pregunta. Las fotos jugando con un balón, como la de hoy, sacadas en el camerino por Bruce Talamon en los conciertos californianos a qué show corresponden. ¿San Diego u Oakland?
Me iba a poner a escribir sobre las grabaciones del “Reggae Sunsplash” que conozco, pero me paro a tiempo, y lo dejo un par de días hasta el domingo. Me explayaré entonces, más que nada porque tocará hablar de la nueva audición.
Y como me quedo sin tema, hablaré, poco porque el tema no da para más, sobre algo que ha salido en los comentarios: la estatura de Bob Marley. No la puedo traducir con exactitud de laboratorio, pero por lo que veo de pies, pulgadas y esas cosas, me salen entre 163 y 165 centímetros. No es mucho. Viendo las fotos, no parece que bunny o Family Man tengan muchos más. Tosh es tema aparte. Boca arriba, querido UHURU, ni lo sé ni me interesa.
Cuentan que Bob era un experto luchador, pero eso sí, era peso ligero. “Likkle but talawah”, quizás alguien que conozca bien la lengua de la isla lo sepa traducir correctamente.
No pudo tener Bob problemas con su estatura. Su carismática imagen en escena era impecable, y además… era futbolista, no pareció nunca interesado por el basket.
En la foto, Bob con Neville Garrick, Gilly Gilbert y Seeco dándole al balón en Heildelberg.
PD. No he hablado de fútbol en esta web desde que mi equipo bajó a segunda división el pasado año. Este, todavía quedan tres partidos y esperanzas de volver a subir. El caso es que esta tarde, en una clínica de mi ciudad, he visto a un jugador chileno que hacía reconocimiento médico para jugar el próximo año con nosotros. No es el primer chileno que viene. Ya pasó el Cheíto Ramírez y tenemos al arquero Bravo. ¿Algún amigo chileno puede contarme algo de este joven que viene del Audax Italiano y se llama Carlos “Piña” Villanueva?
Hoy viene una de esas entradas que, aunque breve, me sirve para matar varios pájaros de un tiro. Por un lado, pongo en audio una de las pocas canciones del los LP´s de Island que faltan por aparecer, “Blackman redemption”. Lo haré recurriendo al único show en que se interpretó, y que ya se ha escuchado aquí en varias ocasiones, el Reggae Sunsplash del 79 en Montego Bay, que, dicha sea de paso, seguro que fue un 7 de julio san Fermín. Lo que no había utilizado hasta ahora es la toma de audio que pongo hoy. Una grabación de poca calidad en la que se oye demasiado a quienes están cerca de la grabadora, pero que añade a otras parte del ambiente que no se siente en ellas.
Por otro lado, la selección de este tema puede servir como prólogo a una serie de entradas sobre las grabaciones de Bob producidas por Lee Perry que comenzará el próximo lunes.
Y de paso os dejo el escaneo bastante cutre de una foto curiosa, Bob en la parte de atrás de un coche acompañado de su hijo Ziggy y dirigiéndose al escenario donde actuaría en ese Reggae Sunsplash.
Es curioso, a diferencia de sus pasos por el Lyceum, el Hammersmith Odeon o el Rainbow, la poca prensa que nos ha llegado del concierto de Bob en Crystal Palace. En algunos listados figura como hecho el 7 de junio, y en otros el 7 de julio. Si entráis en la galería y abrís “las puertas del cielo”, veréis que las entradas se fechan en junio. Yo creo que fue en julio. Pero me gustaría saber si alguien tiene algo de prensa que lo corrobore. Las discusiones se siguen sucediendo.
Me sorprendería que fuera en junio, entre los conciertos alemanes de Colonia y Kaiserlautern y no al mes siguiente, cuando Marley ya había abandonado la zona continental y el concierto coincidiría entre el de Dublín y el primero de Brighton. También la entrada, además de junio, indica que es verano y que yo sepa, el 7 de junio es primavera en el Reino Unido.
Hay otro dato que corrobora mi posición. Otros grupos de música tienen sus fechas muy detalladas, y los U2, entonces no ta universales, tocaban ese 7 de julio en el Marquee, en Londres. He leído sobre el enfado que tenía su manager cuando se enteró que iban a tocar cuando Marley estaba en Crystal Palace.
Enlazando con el tema del coleccionismo, sobre el que he pasado por encima, voy a proponeros un pequeño juego. Os voy a poner lo que me gustaría encontrar, y que, sinceramente, no tengo constancia de que exista. Prescindo de cosas que evidentemente existen y deseo, como pistas de grabaciones o directos que sé que se grabaron o filmaron en vídeo. Aviso a navegantes, el primer show del día de la independencia en Zimbabwe también se grabó en vídeo.
Os pongo mis deseos por si un día aparece un genio limpiando una lámpara. Y os invito a que pongáis los vuestros.
1. Un directo anterior al 73 en Jamaica.
2. Un directo del 71 en los Estados Unidos o en Inglaterra.
3. Sesión de composición y arreglo de “War”
4. Una prueba de sonido completa
5. Acústicos componiendo temas de “Survival”.
En fin, la esperanza es lo último que se pierde, y hace años ni soñaba con escuchar el Smile Jamaica Concert, Barcelona, el último con Tosh y Bunny o Ibiza.
Es uno de los misterios del “Babylon by bus”. El dónde está grabado el insuperable “Rat race” del doble en directo, una de mis ediciones oficiales favoritas. Porque si el otro día habría que hablar glorias del “Burnin and lootin” que escuchamos, lo de hoy ya es rizar el rizo.
“Rat race” es una de las grandes grandes de Bob. Por groove y por texto. Y por el momento preciso en que fue publicada en la isla. Sin embargo, no fue de las asiduas, desgraciadamente, del repertorio en directo. Sonó durante 1976 en la gira del álbum, sonó (¡cómo no?) en el Smile Jamaica Concert y prácticamente desapareció de los directos.
Muchos afirman que la versión del doble en directo no corresponde al 78, sino a uno de los conciertos, bien Copenhage o Amsterdam del 76. Algunos, entre ellos gente de toda confianza, aseguran que este último. Yo no lo sé.
Lo que sí sé es que de manera sorprendente, apareció en los bises del último show del Survival Tour en Nassau, en las Bahamas. Y que los Wailers en general, y los Barret en particular, echaron el resto. El one drop es perfecto. Merece la pena escucharlo.
Hoy os contaré mi forma de entender el coleccionismo. En pocas palabras, y partiendo de una premisa. Yo también quiero tener todo. Pero, ¿qué es todo?
Lo primero que os diré es que prescindo, por economía sobre todo, de los formatos. Pero no de la música. Con tener la grabación me basta. Y eso, con Bob, ya implica una enorme tarea documental. Todo lo publicado en su tiempo, lo publicado después, sus versiones alternativas y con overdubs, es un mundo increible que necesita una enorme, y aveces imprecisa, documentación. Todavía hay infinidad de singles jamaicanos que no han sido publicados de otra manera.
Y luego lo no publicado: las demos, dub plates, actuaciones en medios, ensayos, acústicos propios y sesiones de trabajo. Y los conciertos.
Y los vídeos: los oficiales, los no editados y la infinidad de tomas de televisiones de medio mundo que lo filmaron en sus giras.
Y ya no me meto en entrevistas y publicaciones de todo tipo, desde columnas de prensa a libros. Ni en memorabilia.
Ese es mi terreno, y en él estoy. Disfrutando de lo que tengo y recibiendo con alegría cada cosa que llega. Os lo recomiendo, un maravilloso hobby.
Suelo escuchar música en casa mientras trabajo, pero me es imprescindible en el coche, donde meto horas diarias por mi dedicación comercial. Ese es mi lugar para disfrutar de las cosas nuevas de Bob, de sus conciertos y grabaciones. Sin olvidarme del resto del reggae. Hoy mismo venía despacísimo hacia mi casa, me daba pena llegar y no poder seguir escuchando el tremendo “Something looking good” de los Meditations.
La mayoría de los correos que recibo son de coleccionistas. Cada vez hay más, y más jóvenes, lo cual me satisface sobremanera. Pero yo dejé ese mundo hace tiempo.
Hay, en mi opinión, dos tipos de coleccionistas. Los primeros, los auténticos, son los que coleccionan vinilo. Todo un mundo, tratándose de las complicadísimas ediciones jamaicanas de los 70 y, sobre todo, 60. Auténticos investigadores que nos han dado a los demás infinidad de datos para ir situando definitivamente (este término es exagerado tratándose de la discografía de Bob).
Luego los hay como yo, que no se preocupan del formato, pero lo quieren escuchar todo. Lo amontono todo en discos duros, audio y vídeo. Y cuando saco tiempo voy ordenando. Y estoy atento a lo que sale, pero, igual porque me hago viejo, he decidido no tener prisas. Tarde o temprano voy consiguiendo todo.
Os suelo comentar de vez en cuando las últimas novedades que aparecen. Ya sé que ha aparecido el segundo de los conciertos de santa Cruz en el 78. También que circula una grabación del año 80 que, además de toda la sesión del “Russian invasión”, incluye un tema al que llaman “Pomps and pride” y una breve toma de una versión inicial de “Zion train”. Y aunque esto último sea más desconocido, os aseguro que circula una copia del primero de los shows del MSG en el 80, en el que tocó el “Forever loving Jah” que suena en esta web, pero grabada en la mesa de mezclas con una más que decente calidad de sonido.
Sólo quiero que permitáis a un veterano daros un consejo: Que la angustia por conseguir lo que aún no se tiene, no os impida disfrutar de lo que tenéis.
Os dejo una preciosa foto del soundcheck del Peace Concert que no incluí en la galería. Y la dejo para que la encuentre quien busca entre las entradas, y no va a tiro hecho.
Creo que ya os dije que es una de mis debilidades personales, y si no lo hice lo hago ahora. Pero “Burnin and lootin”, o “Curfew”, como la conocían los Wailers (algún día habrá que hablar de títulos alternativos) me parece una de las imprescindibles.
Cuenta Hélène Lee que la canción estaba compuesta en referencia a los disturbios y altercados de 1967, aunque fuera publicada seis años después, en “Burnin”, al que en cierto modo daba nombre. Yo no estoy tan seguro. Aunque la intemporalidad del texto hace difícil una ubicación concreta.
Se trata del más potente Bob Marley. La feroz descripción del insoportable ambiente (curfew = estado de excepción); la desesperación del que ve imposible prosperar; la frustración del que no tiene interlocutor y la feroz amenaza del “por eso vamos a estar quemando y saqueando esta noche”. “No habla de quemar y saquear – contaba Bob a un periodista – en el sentido literal de la palabra. Se trata de quemar y saquear las ilusiones del capitalismo, de la gente que tiene grandes cuentas en los bancos.”
Os la dejo en una grabación desde la mesa del segundo de los shows que dio en Boston al principio de la gira del 78. En la imagen tenéis el cartel del concierto.
Surge en los comentarios la famosa “orden of merit”, la orden del mérito, la famosa condecoración que le fue otorgada por el gobierno jamaicano a Bob Marley poco antes de morir, y que fue recogida por su hijo Ziggy cuando su padre se encontraba en la clínica bávara del Dr. Issels. Hoy os contaré en qué consiste.
La orden es la tercera de las cinco distinciones honoríficas aprobadas por el parlamento jamaicano, y se conceden a personalidades que hayan destacado en los campos de la ciencia y las artes. No es Bob el único músico que la posee. También la tienen concedida Jimmy Cliff y el saxofonista de los Skatalites Roland Alphonso. Y otra gran personalidad relacionada con la música, la gran Louise Bennet.
La primera distinción es la “orden del héroe nacional”. En eso consiste el ser “héroe nacional”, a lo que nos referimos hace bien poco al presentaros una web de apoyo a la solicitud de que Bob lo sea. Si algún día lo fuera, se añadiría su nombre, considero que merecidamente, no sólo a los fundadores del actual establecimiento político Manley (Norman, padre de Michael) y Bustamante, sino también a los importantes héroes Paul Boggle, George William Gordon, Sam Sharpe, Marcus Garvey y a la legendaria líder maroon “Granny Nanny”. De momento se conformará con la tercera.
La orden del mérito (en la foto), conlleva el tratamiento oficial de “The Honourable” y el uso también oficial de las siglas OM en el nombre. De ahí lo de “HON. ROBERT NESTA MARLEY OM” que habréis visto en algún sitio.
Por cierto, observo en la resolución del parlamento que ni siquiera la principal orden, al contrario que otras muchas en diferentes países, España entre ellos, contempla la pensión económica ni al condecorado ni a sus descendientes. Lo digo más que nada por el nulo interés que Rita y los muchachos han puesto en las campañas para que Bob reciba la orden de héroe nacional. Nada, cosas mías.