23 de abril. Día del Libro
Hoy toca una de esas entradas tostón en las que me pongo a escribir y a escribir, pero a veces tengo ganas de contar algo y… para algo tiene que servir tener un blog. Además, después de casi dos años, tengo la impresión de que estoy entre amigos. Y no sólo los que os sabéis de los comentarios, hay otra gente que me escribe correos y que los siento también muy dentro de esta web.
El tema de hoy lo tenía claro, pero me han surgido algunas cosas después de un correo del amigo Lalo de Uruguay. Me pedía que hablara más de reggae en vez de todo sobre Bob. No puede ser. Este es un blog sobre Bob. Y me ocupa demasiado tiempo como para poder hacer otro sobre reggae, que ya me gustaría. Y sobre otras cosas también.
Pero el caso es que hoy quiero hablar de algo que considero importante, y realmente no va sobre Bob, aunque voy a utilizar a Bob para contarlo.
Me explico. Hoy se celebra aquí, no sé si por América, el día del libro. Voy a obviar el interés de las editoriales, pero me voy a quedar con una idea. Hay que leer. Mi vida no sería mi vida sin música, pero tampoco sin libros.
Me explico. Puedo disfrutar hasta el infinito de la música de Bob Marley and The Wailers, pero la lectura me ha permitido profundizar en ella y disfrutarla mucho más. No me refiero a biografías, me refiero a entorno. Una biografía de Leonard Howell ayuda a disfrutar de Bob. Entender a Marcus Garvey ayuda a disfrutar de Bob. Clemment Dodd trabajando en una plantación para conseguir dinero para hacer un estudio ayuda a entender a Bob. Ubicar Trenchtown, las siete calles y las otras siete, el Concrete Jungle o Arnett Gardens por un lado o Tivoli Gardens, el viejo Back O Wall por otro, o Jones Town, Boy´s Town o Rema (creo que Wiltord Gardens), ayuda a disfrutar de Bob. Entender el panafricanismo jamaicano, ayuda a disfrutar de Bob. Entender el Pináculo y la bajada de los rastas a la ciudad, tratar de entender quién se benefició económicamente de la hierba que se cultivaba allí y que tuvieron que ver el JLP y el PNP en ello, ayuda a entender a Bob…
En resumen. Las claves de todo están en los libros. Allí hay que buscarlas. Es imbécil despreciar los conocimientos que están a nuestro alcance en sus páginas.
Hay muchos motivos para leer, pero nadie lo explicó mejor que mi admirado Woody Allen: “Cuando un hombre se mete a la cama, lo que tiene que hacer es follar. Follar y follar sin parar. Y si por casualidad algún día, por algún extraño motivo, eso no es posible, lo que tiene que hacer es leer un poquito. Por eso yo he leído tanto.”
tanatik@hotmail.com
12 comentarios 23 abril, 2008
