Fórmula 1
No estoy infectado por el virus de la Fórmula 1 que parece haber atrapado a tantos de mis paisanos tras la aparición del tal Fernando Alonso. Me parece un espectáculo soso, sin emoción y sin más sorpresas que las de una carrera de caracoles. La única diversión que me ofrece es la de ver a un montón de tipos que jamás le habían hecho caso convertidos en brillantes ingenieros capaces de pontificar sobre combustible, inercia y energía cinética entre vino y vino.
Y eso sin hablar de los millonarios beneficios de tipejos de la calaña de Alejandro Agag, el yerno de la bestia.
Así que cuando me preguntaban por la posible victoria del asturiano, siempre respondía que me daba igual, que no me interesaba. Ya sé que no es una respuesta correcta.
Pero después de ver al “odiado” Hamilton lamiéndose las heridas con música de Bob Marley, será mejor que no me pregunten. La respuesta podría ser muchísimo más incorrecta.
PD. Aunque no venga a cuento, os pongo una curiosa foto de un cartel callejero. Me gusta que se utilice a Bob para estas cosas.
tanatik@hotmail.com
7 comentarios 4 noviembre, 2007
