Una vieja historia
Junio de 1945. El pequeño Nesta duerme tranquilo en su casa mientras su madre tiende la ropa de sus hermanos. Todo normal. Lo suficiente como para que su madre saliera a hacer unos recados.
Pero al regresar descubre al niño con el estómago endurecido, temblores, moqueo y respiración dificultosa. Alarmada, pide ayuda a su hermana Enid y corre a la casa de su padre, Omeriah, y su abuela, Yaya. Katherine “Yaya” Malcolm era la madre de Omeriah y viuda del también patriarca y myalsta Robert “Uncle Day” Malcolm.
“El diablo quiere a este chiquillo”, había pensado Omeriah cuando nació Nesta. Ahora, tras examinarlo concienzudamente, su diagnóstico fue tan tajante como indiscutido: un mal espíritu se había apoderado de su primer nieto mientras su madre se hallaba ausente. Tras una larga conversación con Yaya, tomó la decisión de hacer una pócima consistente en hierbas amargas, hojas de algodón y otros productos comunes por la zona que liberara al pequeño Nesta de la posesión demoniaca. Cedella, Enid y Beatrice Wilby, la mujer que le había atendido en el parto, se unieron por las manos y formaron un círculo alrededor del niño. Al poco tiempo de serle administrada la pócima, Nesta comenzó a respirar sin dificultad y su estómago adquirió un estado normal.
Pero Omeriah no estaba tan alborozado como los demás tras la recuperación. Y, por ello, Katherine Malcolm preparó un amuleto para que su bisnieto lo llevara siempre consigo.
Días más tarde, mientras cambiaba y bañaba a su hijo, Cedella se percató de que no lo llevaba encima. Toda la familia buscó el amuleto durante varios días, pero no fue encontrado.
Omeriah seguía preocupado.
tanatik@hotmail.com
2 comments Julio 15th, 2007