Por Babilonia en… lo que haga falta
Quiero retomar algo de lo que ya hemos hablado en otras ocasiones. Me refiero al período de separación de los Wailers originales, y, en particular, a uno de los motivos que tanto Bunny como Peter adujeron para su marcha: las giras.
Los Wailers, realmente como Bob Marley and The Wailers, habían ocupado su sitio en la escena jamaicana, pero en el esfuerzo que Bob estaba dispuesto a asumir para crecer los demás no parecieron dispuestos a acompañarlos. Blackwell realmente apostó por ellos como grupo, pero tenía toda la razón al decir aquello de “tan sólo podemos trabajar con quien esté dispuesto a ello”.
Tosh se había quejado en muchas ocasiones sobre los desplazamientos. “Cinco, seis, siete horas sentado sobre mi culo”.
Es fácil ahora leer muchas cosas sobre Blackwell que, en mi opinión, son profundamente injustas. ¿Qué puede decir Bunny?. Blackwell costeó el extraordinario “Blackheart man”, lo editó con un diseño de lujo que nada tenía que envidiar a los de Bob Marley, y se encontró con un artista que no estaba dispuesto ni a tocar en directo fuera de la isla ni a hacer promoción.
El éxito de Bob Marley tuvo también que ver en su absoluta disposición en esa faceta. Y en encontrar tipos como los Barret dispuestos a seguirle. Cómo decía Richard “Dirty Harry” Hall: “¿Buscas a Aston Barret?. Sigue la música. Lo encontrarás al final.”
Las fotos están sacadas en el motel de San Francisco donde se alojaron a finales de octubre de 1973.
tanatik@hotmail.com
5 comentarios 3 julio, 2007



