Primer viaje a Kingston 1
“Bob vio muy poco a su padre. Fue a vivir con él durante unos meses a Kingston cuando tenía cuatro años, pero en realidad vivió en casa de una señora que lo cuidó hasta que su madre lo recogió de nuevo”. Eso os contaba yo el pasado 25 de junio en una entrada dedicada a Norval Sinclair Marley, el padre de Bob. Sin olvidarme de que cometí un error al escribir eso, ya que en realidad Bob, Nesta entonces, fue a Kingston con cinco años, voy a utilizar tres días en contaros la historia completa.
Durante los cuatro primeros años de la vida de Nesta (en la derecha en la foto, ¿sabéis quiénes son los otros?), Cedella apenas tuvo contacto con Norval. Pero en septiembre del 49 recibió, y hacía mucho que no recibía, una carta de su marido. En ella explicaba Norval que sería muy recomendable para el niño ser adoptado por su sobrino, uno de los hijos del recientemente fallecido Robert, el hermano de Norval. Su sobrino era un hombre acaudalado que gozaba de una buena posición social. Era uno de los propietarios de una gran empresa de construcción e ingeniería civil, Marley & Plant Ltd., cuya sede estaba en el 48 de la Riverton Road de Kingston. Cedella, su hermana Enid, su padre Omeriah y su abuela Yaya se reunieron tras leer la carta. Eso sí, aunque sorprendidos por la asunción de responsabilidades de Norval, tenían muy claro que iban a rechazar la propuesta.
Omeriah Malcolm, abuelo de Nesta y patriarca, consideró que si el niño era trasladado a la capital, no volverían a saber más de él. Sin embargo, cuando al año siguiente llegó una nueva carta de Norval en la cual se insistía en lo ventajoso que sería para el niño alcanzar una educación de calidad, Omeriah lo valoró y aceptó.
Eso sí, sólo enviaría a su nieto a vivir con el capitán Marley si este aceptaba la condición de que Cedella tuviera permiso indefinido para visitarlo cuando quisiera.
La maestra de Nesta era contraria a ese traslado, y decía que Nesta tendría problemas de adaptación a una buena escuela, pero la educación fue el motivo del cambio de opinión de madre y abuelo. Nesta, como barruntaba su abuelo, empezaba a ser alguien muy “especial”, y quizás ellos no estaban preparados para educarlo.
30 comments Noviembre 22nd, 2006